La recuperación de la antigua CV-611A, refuerza la apuesta por las carreteras históricas y en desuso como nuevo patrimonio viario y territorial.

La recuperación de la antigua CV-611A, refuerza la apuesta por las carreteras históricas y en desuso como nuevo patrimonio viario y territorial.

La transformación de la antigua CV-611A, entre Benigànim, Quatretonda y la Pobla del Duc, en una vía ciclopeatonal supone mucho más que una mejora de la movilidad sostenible. La actuación, licitada por la Diputació de València, representa un ejemplo de cómo las antiguas carreteras pueden convertirse en nuevos viarios capaces de compatibilizar usos, conservar la memoria del territorio y generar oportunidades para la movilidad activa rural, el ocio al aire libre y el desarrollo local

La recuperación de la antigua CV-611A, refuerza la apuesta por las carreteras históricas y en desuso como nuevo patrimonio viario y territorial.

La recuperación de la antigua CV-611A, refuerza la apuesta por las carreteras históricas y en desuso como nuevo patrimonio viario y territorial.

17/7/2026

Este planteamiento conecta plenamente con los objetivos del Programa de Carreteras Históricas, impulsado por la dirección general de carreteras del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y apoyado por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles (FFE), una iniciativa que promueve la identificación, conservación y puesta en valor de los antiguos trazados viarios con interés patrimonial, paisajístico y cultural.

Del abandono a un nuevo uso social

El proyecto, con una inversión de 830.797 euros, contempla la recuperación de 3,4 kilómetros de la antigua carretera CV-611A, actualmente en desuso tras la construcción de variantes que transcurren en paralelo. El nuevo itinerario contará con una plataforma adaptada para peatones y ciclistas, áreas de descanso, vegetación y elementos de seguridad que favorecerán la movilidad no motorizada entre los tres municipios de la Vall d'Albaida.

Más allá de la infraestructura, la intervención devuelve protagonismo a una carretera que durante décadas formó parte de la vida cotidiana de la comarca y que ahora recupera su función como espacio público y de conexión territorial.

El Programa de Carreteras Históricas defiende precisamente esta visión: considerar las carreteras históricas como patrimonio viario y cultural, al mismo nivel que otras infraestructuras históricas, favoreciendo su puesta en valor y reutilización como recorridos interpretativos que permitan mantener viva su historia y su relación con la historia del transporte y el territorio.

La recuperación de la antigua CV-611A encaja en esta filosofía al conservar el trazado original y adaptarlo a nuevos usos compatibles con la movilidad sostenible y la valorización del patrimonio territorial. Frente a la desaparición de estas infraestructuras tras la construcción de nuevas variantes, el programa propone convertirlas en activos para el desarrollo local y el turismo de proximidad.

Un modelo exportable

La actuación de la Diputació de València demuestra cómo la reutilización de antiguas carreteras puede contribuir simultáneamente a mejorar la calidad de vida de los municipios, reducir la dependencia del vehículo privado y preservar elementos que forman parte de la memoria colectiva del territorio, mientras se asegura que la movilidad rural motorizada tradicional de los vehículos agrícolas queda garantizada.

Así la plataforma de seis metros de anchura de la antigua carretera se repartirá entre dos usos perfectamente diferenciados: dos metros quedarán reservados al tránsito peatonal, mientras que los cuatro metros restantes se destinarán a ciclistas y a los vehículos agrícolas autorizados. Ambos espacios se distinguirán visualmente mediante diferentes tonalidades de pintura en el pavimento. Además incorporará nueva iluminación y nuevas medidas de seguridad. Se espera que las obras comiencen a principios de 2027 y duren 4 meses.

De este modo los tractores y maquinaria agrícola podrán seguir circulando. Los campos que bordean el trazado llevan décadas dependiendo de ese acceso y los agricultores de la zona no perderán la  conexión con sus parcelas. La solución conjuga, en un mismo espacio de apenas seis metros, tres realidades del mundo rural valenciano: el paseo, la bicicleta y el trabajo en el campo.

En un contexto donde cada vez adquieren mayor protagonismo las infraestructuras verdes y los itinerarios de movilidad activa, proyectos como el de la Vall d'Albaida evidencian que las carreteras históricas pueden iniciar una segunda vida, convirtiéndose en espacios de compatibilización de usos para caminar, pedalear e interpretar el paisaje.

La antigua CV-611A deja así de ser una carretera olvidada para integrarse en una tendencia que apuesta por recuperar el patrimonio viario como recurso cultural, ambiental y turístico, en línea con los principios defendidos por el Programa de Carreteras Históricas del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y que desarrolla junto a la Fundación de los Ferrocarriles Españoles y la Universidad de Castilla La Mancha.

La recuperación de la antigua CV-611A refuerza la apuesta por las carreteras históricas y en desuso como nuevo patrimonio viario y territorial

Fuente Texto: Diputación de Valencia y Fundación de los Ferrocarriles Españoles
Fuente imagen: Google Maps